
Tu silencio y el mio es una delgada línea de hironía.
Tanto tiempo compartido...
Tantos espacios que creíamos eran nuestros...
Pero aquello que fue alegría...ha decidido, por sí sola , morir.
¿Acaso nuestros ojos ya no se necesitan?
¿Acaso la complicidad y la ternura desaparecieron?
Aún espero una respuesta de tus labios...es una cuestión de días.
Necesito , para convencerme, de la realidad...que me des una señal.
Para seguir, lejanamente considerando-nos.
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